
Hola: El pasado 10 de febrero el estadio beisbolero Mayor General Calixto García, de Holguín, cumplió 33 años de su inauguración. Entonces recordé una supuesta entrevista, con esa gran instalación deportiva, que publiqué en !ahora! en ocasión del aniversario 20 de ese Estadio. Ahora actualicé dicha "conversación". Veamos:
33 Años después
SI EL ESTADIO HABLARA…
Calixto González Betancourt
calixtogb@gmail.como
Mientras caminaba hacia el encuentro con mi entrevistado, sonreí más de una vez, al pensar que esta sería una conversación sui géneris con un “ser” que había nacido hace 33 años. Muchas veces lo había visitado, pero esta constituía primera conversación con él.
No pude evitar remontarme a la época en que, como otros miles de holguineros, añoraba su nacimiento. Que antes de aparecer en esta tierra oriental fue sueño e ilusión de varias generaciones. Que con pasión, manos de niños, estudiantes, cederistas, federadas y de todo un pueblo, junto a constructores y arquitectos, gestaron su alumbramiento.
Toda un época ha transcurrido en lo que ha sido testigo y protagonista. Mi “interlocutor” exhibe más de tres décadas de vida intensa, cargadas de historia, sin embargo su presencia física impone como el primer día.¡Cuánta razón tuvo Fidel cuando lo calificó como una joya arquitectónica!
¡Cuántas veces lo he admirado y he sentido el orgullo de holguinero, de que éste, nuestro Estadio, es uno de los más atractivo y cuidado de toda Cuba!, aunque actualmente reclame pintura y otros deetalles para estar mejor vestido.
Cuénteme su historia, señor Estadio:
“¿Y por qué no lo hacemos juntos, compañero periodista?, si a la vez hemos transitado estos más de seis lustros. Recuerdo cómo un día antes de mi apertura, exactamente el viernes 9 de febrero de 1979, me declararon listo para venir al mundo, donde con infinita alegría me darían la bienvenida tantos y tantos holguineros. Ese viernes fueron homenajeados quienes tallaron mi cuerpo: los constructores; y José Manuel López Rojas, jefe de la brigada edificadora, me entregó oficialmente al entonces director de Deportes en la provincia: Alberto Quiñones…
“Y 24 horas después, aquel sábado 10 de febrero de 1979, ocurrió mi alumbramiento y fui bautizado con el honroso nombre de Mayor General Calixto García Iñiguez, el Héroe de las tres guerras de Independencia. Desde la madrugada comenzaron a llegar gente de todos los confines de la comarca, por eso me abrieron antes de la hora señalada, prevista para las 9:00 am”.
¿Y quién fue el primer aficionado que penetró en su recinto?
“ ¡Vaya usted a saber! Abiertas tantas puertas a la vez, el torrente humano- organizado hasta donde era posible y muy ansioso- que penetró en mi interior no permite saber exactamente quién fue el primero; yo diría que el primero fueron muchos. Pero una periodista-Lissette Ricardo- logró entrevistar a uno de esos que estuvo en la vanguardia y se deslizaba por la puerta 13: el entonces primer teniente Juan Manuel Pupo, de 38 años de edad…”
¿Recuerda bien lo sucedido aquella tarde sabatina?
“Un cronista escribió que allí había un pueblo admirado y asombrado de su propia obra; una película para ver una sola vez y archivarla en la memoria. Aún retengo en el recuerdo la imponente pizarra humana, que nos paseó en pocos minutos por nuestra historia de luchas, sacrificios y victorias; tan magistralmente lograda por 800 estudiantes de la Vocacional José Martí, que hoy ya son experimentados ingenieros, médicos, arquitectos, periodistas…que tuve la inmensa satisfacción de homenajear sobre mi césped a 10 constructores destacados y 15 deportistas sobresalientes del decurso histórico holguinero.
“Ese día primogénito albergué, junto a miles y miles de holguineros, que con delirio me ovacionaban, a dirigentes como el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés, al vicepresidente del Consejo de Ministros José Ramón Fernández y el entonces primer secretario del Partido en Holguín, Miguel Cano Blanco, quien en las palabras centrales dijo: En este instante de júbilo tengo que recordar a los que hicieron posible que esta generación le tocara el extraordinario privilegio de construir esta obra y la nueva vida.”
¿Y el Museo?
“ ¡Ah, no crea que lo olvidaba. Eso fue algo inédito en Cuba. El primer Museo del Deporte que nacía en una provincia, en una Sala del Estadio. Fue antecedido no sólo por la obra constructora, sino, además, por laboriosos meses de gestiones y búsquedas para localizar y obtener trofeos, medallas, placas, vestuarios, fotos y otros objetos, que rememoraban y traían al presente las glorias y victorias de nuestros deportistas de todos los tiempos. Labor abnegada, realizada por un grupo de compañeros, encabezado por el desaparecido e incansable Germán Pupo Ochoa.
“En esa sala- 20 metros de largo y 14 de ancho- se abría la historia del pasado lejano y reciente. Ramiro Valdés develó allí el busto de Calixto García, para dejar inaugurado el Museo, que durante estos 32 años ha cumplido un apreciable rol histórico y educativo..”
Pienso, Estadio, que no está de más recordar que usted es circular, que tenía una atrayente pizarra, hoy muy disminuida por la carencia de costosos bombillos; 14 puertas ( varias ya no se abren), capacidad que decía era para más de 20 mil aficionados y luego se aclaró que es de alrededor de 13 mil…espacios gastronómicos ahora reducidos y un inigualable puente de entrada… Que la construcción del Estadio costó cinco y medio de millones de pesos. Pero, usted es el entrevistado…
¿Cómo fue la primera jornada beisbolera sobre su césped?
“Dos constructores destacados José Tamayo y Félix Grey, lanzó y bateó, respectivamente, la primera bola. Ramón Duchadle y Eliades Gómez narraron mi primer juego, en el cual Rafael Castillo pitcheo estupendamente, pero resultó superado en gran duelo – una por cero- por el villaclareño Nivaldo Pérez. Los primeros hits, en el inning inicial, de Valentín León y Amado Zamora, decidieron. En el otro encuentro caímos, 4-3…Juegos reñidos, dignos para aquel día… una fecha después llegó la primera victoria de Holguín en mi terreno. Fernando Góngora se impuso 1-0.. El desaparecido y estelar Ricardo Bent impulsó con hit, en el octavo, la carrera del triunfo. En esa tarde-noche, Holguín se despidió de su afición en la XVIII Serie Nacional de Béisbol…”
¿Y después qué pasó ?
“No es fácil, periodista, contarte en poco tiempo y espacio, tantos hechos y jornadas memorables, que posibilitaron sentirme repleto y feliz en estos 32 años, sin olvidar tristezas también vividas…
“El jueves 8 de octubre de 1979 fui anfitrión de mi primer evento internacional con el partido de los poderosos Japón y Estados Unidos en la IV Copa Intercontinental. Del 7 al 16 de mayo de 1980, sobre un ring levantado en el centro del diamante, pelearon boxeadores de talla mundial durante el XII Torneo Internacional Giraldo Córdova Cardín.”
“Y el 22 al 26 de octubre de 1984 acogí la Rueda de Consuelo del XXXVIII Campeonato Mundial de Béisbol; en enero de 1986 recibí el Nacional de boxeo Playa Girón; Mesa y Espinosa nos dieron el oro..”
¡Qué fechas las del 30 de junio, 1 y 2 de julio de 1992! En esa ocasión tu escribiste: Los guerreros probaron sus armas a menos de 20 días de la gran batalla en Barcelona. Dos de los ejércitos más capaces maniobraron durante tres días en una de las plazas beisboleras que más imanta en el país, con el tope Cuba-EE.UU., que fue ganado integralmente por los antillanos, previo a los Juegos Olímpicos.
“Fui escenario del grandioso acto gimnástico cultural del sábado 6 de noviembre de 1993, para la conmemoración nacional central por el Día de la Cultura Física y el Deporte, y para despedir a la delegación cubana a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Ponce, Puerto Rico.
“También disfruté, en compañía de mi pueblo, de otras fiestas beisboleras, como la del III Torneo Mundial de Clubes Campeones, en su fase clasificatoria, del 18 al 24 de septiembre de 1993 y el tope Orientales-Sultanes de Monterrey (equipo profesional mexicano) del 1 al 6 de marzo de 1994, también jugaron aquí la fase previa de la XXXV Copa Mundial, seis de los ocho equipos del grupo B en octubre de 2003, entre otros significativos eventos deportivos…
¿Certámenes deportivos nada más?
¡Oh!, no. También ha albergado a festividades distintas, como la velada solemne del 25 de julio de 1979, cuando fuimos sede del acto central por el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, y grandes recitales que me permitieron lucir mis mejores galas, para recibir a magníficos cantantes. Recuerda: Te verás en el mar como un barco perdido…Hay amores que pasan, otros no tienen final: ¡Tremenda noche de Luis Gardey! El disfrute con las voces de Sara González, Sonia Silvestre y Lucecita Benitez, y otros espectáculos…
¿Eso es todo?
“Quedan por mencionar diversos eventos deportivos, culturales y de toros tipos. Todos los relacionados han sido muy importantes para mi, sin embargo, lo más relevante no te lo he dicto todavía”
¿Qué?
Aquella noche de viernes, 28 de junio de 2002, temblé hasta los cimientos con la discusión y logró del título por Holguín en la XLI Serie Nacional de Béisbol, contra Sancti Spíritus.. Cómo tu escribiste en una sentida crónica:… aturdido y feliz miré atónito a mi , alrededor, y ¡de verdad, temí que los palcos y las gradas se derrumbaran! Te referías a la apoteosis por el triunfo de los holguineros…”
“Fue el colofón de grandes y emocionantes jornadas, con el paso triunfal del equipo por mi terreno en el calendario regular, y en los play offs. Por eso recibí el Juego de las Estrellas Orientales y Occidentales el domingo 17 de marzo de ese año y posteriormente el partido entre las estrellas de México y Orientales, el lunes 27 de mayo…” Recuerdo otros grandes momentos, e igualmente tristes jornadas en el andar de nuestro querido plantel, así cómo récords impuestos y la disertación de extraordinarios peloteros cubanos sobre mi grama y césped”
¿Queda algo por decir?
“Mi agradecimiento infinito y cariño para la mejor afición del país, a la que tengo el honor de alojar. A los tantos holguineros que en estos 32 años me han visitado, mimado y cuidado, no obstante algunos indolentes. Y sueño con volver a vibrar con otra discusión y logro del segundo título de Holguín.”
Así volverá a ser, Señor Estadio, y ojalá yo vuelva a escribir la crónica de esa victoria.
